Hombres Necios (Poema) de Sor Juana Inés de la Cruz

Con su poema Hombres negros a los que culpas, Sor Juana Inés de la Cruz exhibe el trato dispar e injusto de las mujeres, que están a merced del machismo y la marginación de las mujeres. Es una poesía satírico-filosófica en la que destaca que son los hombres los que causan el accionar sexual femenino que ellos mismos luego fracasan.

Contenido

  • 1 Poema de sor Juana Inés de la Cruz de los Reyes
    • 1.1 Razonamiento del poema
    • 1.2 Análisis del poema
  • 2 Comentarios sobre Hombres Imiens a los que culpas
    • 2.1 Diccionario literario
    • 2.2 Figuras literarias de hombres negros
  • 3 Biografía de Sor Juana Inés de la Cruz

Con su poema Hombres negros a los que culpas, Sor Juana Inés de la Cruz muestra el trato desigual y también injusto de las mujeres, que están a merced del machismo y la marginación de las mujeres. Es una poesía satírico-filosófica donde resalta que son los hombres los que causan el comportamiento sexual femenino que ellos mismos entonces fracasan.

Hombres inconscientes

Contenido

  • 1 Poema de sor Juana Inés de la Cruz de los Reyes
    • 1.1 Argumento del poema
    • 1.2 Análisis del poema
  • 2 Comentarios sobre Hombres Imiens a los que culpas
    • 2.1 Diccionario literario
    • 2.2 Figuras literarias de hombres negros
  • 3 Biografía de Sor Juana Inés de la Cruz

Poema de sor Juana Inés de la Cruz de los Reyes

Este poema es una ironía, una solicitud o una crítica a los hombres que, atados por una mujer, lo consideran culpable de haber disparado sus pasiones. Lo cierto es que el autor es poéticamente razonable, esto es una mala conducta recíproca. El criterio se canaliza a la ética católica de la sexualidad por medio de la castidad, tal comportamiento que contradice estos principios como un pecado.

No obstante, es el hombre quien instiga por seducción, y la mujer reacciona irreflexivamente a esta llamada. Entonces, ¿el sexo femenino ha de ser culpable de haber disuadido al hombre de una vida virtuosa?

Razonamiento del poema

El poema Hombres negros la que usted acusa es una redundilla (estrofa castellana formada por 4 versos de forma regular octroll) en la que se usan un gran número de figuras literarias. La poesía se compone de 16 estrofas, todas y cada una de un cuarteto de versos de 8 sílabas y una rima ABBA.

El tema principal del poema es la crítica de la actitud del hombre hacia las mujeres, actuando hipócrita, interesada y también impulsivamente, y cuya actitud sor Juana Inés de la Cruz expresa su actitud de in conformidad. No hay que olvidar que fue una monja que resguardó la figura femenina y su valor, de ahí su apelación a la forma en que fue tratada y al rincón que los hombres atribuían a las mujeres de su tiempo.

Análisis del poema

El escritor rompe el silencio y critica la injusticia en el pensamiento masculino. En la primera estrofa, el tema del poema, los fariseos del género masculino, se abrevia:

Hombres inconscientes que te culpan
la mujer sin razón,
sin ver que eres la oportunidad
Lo mismo a lo que culpas.

El poema cita el lamento de que los hombres rechacen tanto a las mujeres que han cometido un pecado carnal como a las que son sin verguenza y también inadecuadas para las relaciones íntimas. Por poner un ejemplo

Si deseas insuperable
Piden su desprecio,
¿por qué razón deseas que consigan buenos?
¿Cuándo los incitas al mal?

Sor Juana Inés de la Cruz cree que el hombre es culpable de esposar a la mujer y de su comportamiento constante que llevó al acto carnal.

Combatir contra su resistencia
luego con la gravedad
Dicen que fue fácil.
Lo que hizo el carruaje.

AllerdinTambién deja claro que la culpa la tienen las dos partes, el hombre al que anuda y la mujer que se deja atar. Por ende, asimismo se enfatiza el valor ética en el que ambos deben confiar y distinguir lo bueno y lo malo.

El aspecto quiere ser privada.
su apariencia loco
el niño que se pone el coco
Y entonces tiene temor de sí mismo.

Hombres necIos

Después de eso, continúa:

Deseas comenzar con una conjetura nece
Encuentra el que andas buscando,
para supuestamente, Tais,
y en posesión, Lucrecia.

Qué humor puede ser el menos
que sin consejo,
él mismo nubla el espéculo
¿Piensa que esto no está claro?

El hombre, por otro lado, exige una mujer decente, pero al tiempo desea que acepte sus reclamos. Asimismo, con el uso de la figura literaria de la antítesis, afirma: “Y después de que los haya hecho malos, quieres localizarlos buenísimos”, y resalta las inconsistencias de sus acciones. En un caso u otro, disuasión o decencia, Lucrecia o Tais, el hombre al final lanza la deficiencia sobre la mujer:

Con favor y desprecio
Usted cuenta con exactamente la misma condición,
Llorando en el momento en que son tratados mal,
Burlarse de ti si deseas.

Y prosigue:

Opinión ninguna victoria,
Por el hecho de que el que más se pregunta,
Si no te pones debajo del equipo, entonces es nrateful.
Y si te admite, es fácil.

Sigues siendo tan tonto.
esos con un nivel desigual
una falta por ofensa despiadado
y a otro a culparte de manera fácil.

Dado que el “yo poético” conoce el accionar irracional de las personas, el “yo poético” se pregunta qué es lo que verdaderamente buscan:

¿Cómo ha de ser moderado?
El que desea tu amor,
si el insulto ingrato
¿Y el que está un tanto enojado?

Y entonces:

Más entre la furia y el dolor
que su gusto tiene relación,
aunque hay uno que ella no desea.
y se protesta sinceramente.

Además, la utilización de figuras literarias en la amplitud del poema es continuo, a eso que, por ejemplo, en esta estrofa se puede llamar la antítesis del recurso literario, pues aparece una brecha en las reivindicaciones.

Dale a tus amantes desaprobaciones
sus libertades,
y una vez que los hicieron pésimos
Desean conseguir realmente bueno.

Y además de esto:

Qué mayor culpa tiene
en una falsa pasión:
el que se cae de la oración
¿O el que solicita caer?

O quién más tiene la culpa,
Incluso si todo el planeta duele:
que peca por recompensa
¿O el que paga por lo pecaminoso?

Hete aquí el uso de la figura literaria de la aliteración, que se basa en la evidente reiteración de un sonido.

“¿Por qué razón tienes temor?
¿Por la culpa que tienes?
Queredles que hacen
O lo hacen quienes los buscan”.

Y finalmente:

Deje de aplicar.
y después con más razón
Culparán a la afición.
Te lo suplico.

Bueno con un montón de armas de fondo
que se ocupa de su arrogancia,
Así que en la promesa y en lo pendiente
Se reúnen, diablo, carne y mundo.

Comentarios sobre Hombres Imiens a los que culpas

El poema es una sátira de la patraña masculina y la denuncia de la forma en que la pasión rompe la moralidad de ambos sexos en el momento en que la intuición humana viola la actitud reflexiva y racional. Octavio Paz destaca que fue escrito en un contexto en el que se emitieron innumerables sátiras contra la mujer, el poema fue escrito en contestación a la charla.

La poesía provoca que las personas que asimismo son responsables y las incita a ser coherentes: “Quien las hace, o las hace, las buscas”. Es decir, si los seduces realizando que no admitan las castas y se las quitas, en caso contrario no actuarás de esa forma.

Literariodiccionario es

Tais era una prostituta de Atenas que hizo compañía a Alejandro Magno, popular por esposarlo para prender fuego a un mítico salón persa. Lucrecia es de Roma y es conocida por su honestidad y lealtad a su marido. No obstante, su castidad atrajo a Sexto Tarquinio, hijo del emperador romano Tarquinio El Soberbio, quien amenazó con matarlo, alegando que tenía relaciones con un ciervo si no lo hacía con él.

Al día después se indignó, le ha dicho a su marido y le logró jurar que habría venganza. No obstante, la carga de la violación era tan grande para ella que se quitó la vida. Esta es la alegoría de la pureza y la lealtad entre las mujeres.

Tais y Lucrecia son figuras de confrontación moral en los versos de Sor Juana Inés de la Cruz. La crítica se basa en que los hombres cautivan de manera fácil a una mujer, como Tais, o son depuesta de su cargo por una mujer bien difícil como Lucrecia, también para transmitir el género femenino por lo que surge de ella.

Figuras literarias de hombres negros

Durante la Poema Hombre Necios Existen varios ejemplos de de qué forma se usan las figuras literarias y de qué forma tienen la posibilidad de agrandar los versos de un poema. Se utilizan muchas figuras literarias, entre las que resaltamos las más esenciales. En primer lugar, el uso literario de la figura de la antítesis:

Dale a tus amantes penalizaciones
a sus alas de las libertades
y después de que los hicieron malos
Desean hallar realmente bueno.

Seguidamente, conseguimos la figura oratoria de la encaminamiento, que consiste en completar las oraciones no en el final del verso, sino más bien donde le sigue:

Hombres inconscientes que te culpan
la mujer sin razón,
sin ver que eres la posibilidad
Lo mismo a eso que culpas.

En tercer rincón, la aliteración, una figura del diccionario literario fundamentada en la reiteración de uno o mucho más tonos en la misma palabra o frase:

¿Por qué tienes temor?
¿Por la culpa que tienes?
Queredles que hacen
O hacerlos que los buscan.

Biografía de Sor Juana Inés de la Cruz

Sor Juana Inés de la Cruz fue monja de la Orden de San Jerónimo y autora de la novedosa España (el día de hoy México). Como autora, fue la gerente de la edad de oro de la literatura en lengua castellana y fue considerada la décima musa, recibió normas en poesía, autocramental y teatro tal como en prosa.

Nació bajo los nombres de Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, en la villa de San Miguel Nepantla, Nueva España, el 12 de noviembre de 1648 y murió el 17 de abril de 1695 en el monasterio de San Jerónimo, Ciudad de México gracias a la fiebre tifoidea. Aprendió a leer y redactar. Formó parte de la corte de Antonio de Toledo y Salazar, marqués de Mancera y 25º virrey de la Novedosa España. Su deseo de conocimiento lo llevó a la vida monástica en 1669.

Sus mecenas más importantes fueron los virreyes De Mancera, el vice-rey Payo Enríquez de Rivera y los marqueses de la Laguna de Camero Viejo, asimismo virreyes de la Nueva España, que publicaron los dos primeros tomos de sus obras en la península española. Merced de Juan Ignacio María de Castorena Ursúa y Goyeneche, obispo de Yucatán, se hizo famosa por la obra, que no había anunciado cuando fue condenada a destruir sus textos. Los publicó en España.

Sor Juana Inés de la Cruz ocupó en la asociación a Juan Ruiz de Alarcón y Carlos de Sigüenza y Góngora, un espacio destacado en las cartas de la Novedosa España. En el campo de las palabras, su obra se adhiere a las tendencias del barroco español hasta su fin. La creación lírica de sor Juana, que llega a la mitad de su obra, es un crisol en el que convergen la civilización de una Nueva España nuevo, el cultranismo de Góngora y la obra conceptual de Quevedo y Calderón.

La práctica dramática de la hermana Juana pasa de ser religiosa a laico. Sus piezas mucho más resaltadas de este género son “Love Is More Labyrinth”, “The Snitless of a House” y una secuencia de turismos sacramentales diseñados para ser representados en la corte.

También escribió poesía agradable y satírica. La coche-broma no era nueva en la oratoria barroca, que incluye a sor Juana, escribiendo una amplia gama de poemas burlescos. Su ironía al “schverrgas” es el mucho más popular de sus poemas.

Entre sus investigadores, ha habido discusiones sobre el supuesto feminismo que un área de crítica asigna a la monja. Las feministas se identificaron en la respuesta a la hermana Philotea y en la redivisión Hombres Necios por Sor Juana, escrituras reales de la liberación para las mujeres.

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