Bibiana y su Mundo (Libro): Resumen, Análisis y Personajes

Te enseñamos un corto Respuma de libro Bibiana y su mundo, en este artículo conocerás las características de sus personajes, así como la trama que cada uno de ellos y otras cosas.

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  • 1 tabla de contenido
  • 2 Personalidades
    • 2.1 Otros personajes
  • 3 ¿Quién es José Luis Olaizola?

Te enseñamos un corto Respuma de libro Bibiana y su mundo, en este artículo conocerás las especificaciones de sus personajes, así como la trama que cada uno de ellos y otras cosas.

Resumen del libro de Biben y de su mundo

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  • 1 tabla de contenido
  • 2 Personalidades
    • 2.1 Otros personajes
  • 3 ¿Quién es José Luis Olaizola?

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La primera cifra la podemos encontrar en el Libro Bibiana y su mundoEsto es precisamente lo que Bibi, una pequeña de diez años, y su padre Rogelio, un alcohólico que bebe para ahogar el castigo. El gran industrial, de la ciudad más rica y Elena Manzaneda y Quincho, que son sus hijos.

Bibi es elogiada de forma lenta como narradora. Un día, la señora Angustias, una criada, la invita a una celebración para cuidar a los niños. Aunque son niños muy sólidos y tienen que batallar con uno de ellos, la familia es feliz y su fama sigue extendiéndose. También oímos de qué manera Rogelio tiene muchos amigos en la localidad que le ofrecen un trabajo, pero su debilidad con la bebida le impide trabajar y deja de posponerlo.

El pastor Don Thomas lo ayudó a plantar un jardín para ver si se ganaba la vida. Bibiana es convidada a mucho más fiestas en el establecimiento “La Chopera”. Un día la llamaron a la casa del poderoso industrial y Quincho, su hijo, lo ayudó con los pequeños. Quincho es el hermano menor de la familia y no prueba nada en los estudios. Pronto se hace amigo de Bibi.

El padre de Bibi es un hombre atractivo a pesar de sus problemas: las hijas de Cou se enamoran de él. En el final del verano, Bibi volvió a la escuela. La señorita Tachi quiere a Bibi y quiere convertirse en una maestra mayor. La señorita Tachi quiere comprender al padre de Bibi.

bibiana y su mundo

Bibi tiene una pequeña riña con el padre, que miente para no saber a Tachi, pero finalmente decide ir allí. Miss amenaza con cuidar de la muchacha. La asamblea es muy tensa. Rogelio tiene bastante temor y visita al sacerdote Don Tomás. Él no va a la iglesia pues está peleando con Dios.

Bibi, que anda con un niño en su cochecito, conoce a una niña de diez años que le recomienda dejar la bicicleta a cambio del cochecito, por un rato. Bibi admite y aprende ciclismo con el apoyo de Quicho. Desde entonces, ha estado fascinado por la bicicleta y sueña con tener una.

El alcalde asegura que Rogelio podría ser despedido del Consejo de Protección de Menores. Bibiana trabaja poco a poco más y con su dinero saca adelante a su padre. No obstante, puede guardar algo para la bicicleta, pero su padre la roba para beber.

Otro día por la noche, la señorita Tachi ve a Bibi en la calle y tira el coche a un lado para recogerla. Entonces los hombres extraños tienen la posibilidad de robarlos y llevarlos a un edificio. Bibi, busca asistencia. Le solicita ayuda a su padre, que está en el pub, y él accede. Cuando llega, golpea a uno con un palo, pero otro consigue ofrecerle una oportunidad. La Guarda Civil llega y detiene a los ladrones que ya habían robado de la región.

Rogelio está en el hospital durante dos semanas. Bibi está feliz de contribuir a su padre allí. Tachi lo visita un día para darle las gracias su ayuda. Desde ese momento, la señora no ha estado preparada para denunciar a Rogelio.

Un día, Elena ve a Manzaneda montando una bicicleta y la cadena dañada. Se aplasta y tira la motocicleta a unos arbustos. Bibi mira todo y espera lo que le pase a la moto. Después de cierto tiempo, algunos pequeños empiezan a lanzarle piedras. Mientras corren, Bibi los esconde en los arbustos.

El tiempo pasa, y cuando absolutamente nadie lo toma, Bibi decide quedarse con ella. Con sus ahorros, compra lo preciso para arreglarlo, y el verde. Ella le dice a su padre que le pidió a los Reyes una bicicleta, y que está segura de que se la llevarán consigo. Incluso escribe una carta a laJa y recibe una contestación … El caso es que el Día de los Reyes aparece la moto y el padre se confunde.

Bibi comienza a repartir gacetas en el hogar con su novedosa bicicleta y gana aún mucho más dinero. Un día en clase, Quincho dice algo tonto, y todos se ríen de esto. Su interés por estudiar es claro. Quincho, tras salir de la escuela, le dice a Bibi que se ha dado cuenta de que la bicicleta de su hermana es de su hermana y le proporciona algo: enviarla y no dársela.

Verdaderamente lo realiza para pasar más tiempo con ella, de la que se enamora. En realidad, dedica un poema a Bibi, pero es tan repugnante que Bibiana toma medidas contra él. Cuando llegó a casa enojado, su hermana lo acusó de fumar drogas.

Elena fue muy sensible a esta pregunta a través de una charla en la escuela. El niño, que fumaba pero no tenía drogas, le mencionó que había fumado drogas para enojarlo. Ella le afirma al padre, que rueda enojado. Quincho acusa a Elena de mudarse a Madrid toda la noche con un amigo, lo cual no es cierto (fue solo un breve reposo).

La niña no sabe qué decir. Quincho de repente le quita la bicicleta a Bibiana que estaba empleando en ese instante. Elena se da cuenta de que es de el, Quincho afirma que viene de Bibi y que los reyes la trajeron con ellos. Cuando sale a la cabeza el nombre de Bibiana, su padre se enfada y conduce el coche hasta la casa de Rogelio, con lo que no está nada en concordancia. Previamente, Rogelio había trabajado como contador para él.

Pero los inconvenientes con el alcohol estaban a puntito de destruir la poderosa industria, y él sufrió desde entonces. Quincho llega a la vivienda de Bibiana y ella huye con su bicicleta y piensa lo peor…

El hombre rico la persigue en vehículo hasta el momento en que la dejan en medio de la ciudad. El rico empieza a asustarlo, y Rogelio, que está en el bar, sale a defenderlo. Se le acusa de robar la moto, y nadie le cree a Rogelio en el momento en que se disculpa. La niña se siente muy mal porque piensa que es su culpa.

Tachi le afirma a su padre que lo reportará a la corte de pequeños. El padre procura suicidarse por la noche desgarrando su cabeza en un punto de agua, pero al final se da por deserto. Esa misma noche decidió escapar con su hija a La capital española. Con poquísimo equipaje, llegan a la capital. La señora de la pensión está un tanto sorprendida, pero les da protección.

Bibi quiere que todo se resuelva. Se siente muy desalentada en la vieja casa. El dinero va poco a poco. Pasan los días. Y en la localidad, instantaneamente apreciaron la desaparición. Cuando vuelven a la casa de huéspedes, ciertos policías están aguardando.

Rogelio escapa, pero es atrapado. Para resistirse a la autoridad, Rogelio fue enviado a prisión. Bibi duerme con la señora Angustia. Quincho le afirma que fue Tachi quien condenó a su padre, y Bibi odiará a Tachi. Y quiere la muerte. La señorita Tachi es infeliz.

Los hijos de Chopera se vuelven hacia Bibi y le dejan múltiples bicicletas en el hogar. Pero Bibi es llevada de manera directa al internado. El sacerdote, Don Tomás, se los llevó consigo. En “Chopera” a Bibi le falta todo el mundo. Don Tom le pide al hombre poderoso que reconozca a Roger de nuevo, pero él se niega.

Don Tomás charla con Tachi para prohibir a Rogelio, pero Tachi le habla del trauma de su infancia: su padre era alcohólico; De ahí que quiere evitar que Bibi pase por el mismo infierno.

Rogelio va a llegar temprano. Un mes después, está en el hogar y escoge dejar de tomar con la ayuda del Dr. Don Thomas y Angustias, por el hecho de que solo de este modo podremos recobrar a Bibi. Si bien sufre mucho, tiene éxito. El hombre rico se ve obligado a ofrecerle un trabajo porque su familia conspiró para no charlar con él hasta el momento en que le da un trabajo a Rogelio.

Rogelio recobró de manera rápida sus habilidades como contador. Pero cuando vio que pese a sus sacrificios, todavía no retornaban a Bibi, compró una botella. El sacerdote lo ve y lo atrapa y lo golpea.

Un día en el verano, la señorita Tachi va a Rogelio y empieza a limpiarla: ha decidido ver a Rogelio cambiar. Semeja que seride se sienten atraídos, proponen una relación futura, pero aquí es donde termina la novela en el momento en que Tachi y Rogelio visitan a Bibi, quien, si bien es buena en la escuela, está triste. Bibi besa a su padre y se marcha.

Personalidades

Rogelio

Rogelio es un buen hombre al que la desaparición de su mujer le ha lanzado al alcohol, donde por el momento no puede caminar. Su enorme amor, que tiene sentido para su vida, es su hija Bibiana, que no puede decir que no, excepto en el instante de tomar.

“Rogelio no tenía ningún interés en ser un héroe. Lo que significaba para él era mantener el aprecio de su hija, que era lo único que le compensaba. en la vida”.

A pesar de su patología, no está preparada para abusar de su hija; Solo birla dinero de la alcancía de vez en cuando y no desplaza un dedo para cooperar en la vivienda. Bibiana tiene que trabajar para cuidar a los niños y repartir gacetas para llevarse dinero a casa. Ella también se hace cargo de las tareas domésticas.

Rogelio tiene un trauma con Dios, a quien de alguna forma culpa de la desaparición de su mujer: “Sí, sí”, el padre persiguió con gran convicción. Estaba molesto con Dios y todavía estoy enojado.

Pero su “rebelión” no decae en odio, sino desaparece; Con respeto y temor:
“Era la primera oportunidad en su vida que Rogelio le tenía temor a un hombre. Hasta el momento, sólo había inquietante a Dios, que diez años antes, cuando era viudo, le había mostrado cómo sacarle lo que mucho más amaba: su mujer.

Y semeja que en la última una parte del libro Rogelio se une a Dios: “Ya aprendido 2 cosas: Primero, que uno no debe estar enojado con Dios; Y en segundo lugar, no tiene que reunirse con los guardas. “

El protagonista confía totalmente en su hija y conoce el tesoro que guarda en el hogar. De hecho, es consciente de que su hija es la única que confía en él, y con eso al final soluciona: “Bibiana cree que puedo hacerlo. Ella puede ser la única persona en el mundo que confía en mí. “

“Al tiempo, la inmersión suprimió un tanto el envenenamiento, y allí yacía solo y seco al sol, dándose cuenta de lo que le pasaba a la moto. Tenía tanto cariño por su hija que decidió sostenerlo a toda costa. “

Es esencial tener presente esta seguridad en padre y también hija, pues es el cariño mutuo lo que cambia al padre al final, pues ese es el mensaje primordial de la novela.

Pero el hombre se hace en la vida. Su vicio bebe y juega. Pero todavía tiene sentimientos nobles, y hace lo que hace. Esta es la tragedia de su vida: puede ver el mal que lo captura, pero no puede vencerlo.

“Pero Rogelio se arrepintió tanto de lo que había hecho, con muchos quebraderos de cabeza por el vino y con tanto corazón para comprender que no tenía cura, que no comenzó a sorprender a los Magies como en ocasiones anteriores.”

Ahora mismo, su desesperación llega porque en algún momento decide fallecer, porque ve que su historia está vacía y no puede continuar de esta forma, pero no se da cuenta del plan.

Pese a todo el padre de la niña, se las arregla para deshacerse de la mala dependencia, sólo mediante su deseo de recuperar Bibi, que para él es como un renacimiento, una prueba de las cosas simples de la vida. Este es sin duda entre los mensajes más importantes del libro: merece la pena remover la parte negativa que habita en nosotros; por esta parte falsea la verdad, nos pone en fatiga ante la vida, en desapego e inclusive desesperación.

Sin embargo, elegir para bien, por las cosas nobles que proporciona el corazón, nos ofrece una nueva visión, aun para darnos cuenta de lo mucho más fácil: “Chupó y notó que la vida huele. Madera quemada, rosas, tierra recién regar, higuera en el jardín y merluza que la señora Angustias batió en la cocina.

Bibiana

La chavala es, en determinado sentido, un gran personaje de la novela: a pesar de la vagancia de su padre y el robo del poco dinero que ahorra en la adquisición de una bicicleta, Bibiana no se preocupa, no se preocupa;

Asimismo trabaja para llevar a cabo seguir a la familia, la aprendió y la cubrió en clase, tiene un buen negocio con todos, se lleva fantásticamente con los niños pequeños, es espléndida, etcétera. “Bibiana era una chavala a la que le gustaba decir que sí”. Los hijos de Chopera como Bibi.

“Los niños y las niñas en ” El Krugra “se convirtió en Bibi”… El día antes de su estancia en el internado, en el momento en que se encontraba parado, halló más de doce bicicletas en la fachada de su casa.

Bibiana reconoce los inconvenientes de su padre, pero en cierta forma se le ha escapado y no hace una catástrofe de su situación; Todavía es una niña, con lo que no es absolutamente consciente de la gravedad del vicio de su padre.

“Bibiana había demostrado que todos menos ella aguardaban que su padre cambiara. Naturalmente, ella no sería la mente para cambiar cosas, como la ropa, e inclusive el “mal” en su corazón que la obligó a beber. Pero tenía miedo de que si cambiaba demasiado, podría transformarme en padre, como algunos pequeños que conozco”.

Bibiana piensa que su padre bebe algún tipo de dolor físico, “una vergüenza en su corazón”, como dice su padre, que no es más que el mal digestivo causado por la desaparición de su esposa. Con este trámite, el narrador arroja una alguna entendimiento del personaje de Roelio, que tiene una alguna explicación para buscar consuelo en el alcohol.

El contraste entre la amabilidad de la pequeña y la maldad del padre, su egoísmo en su enfermedad, es indudablemente uno de los elementos que más dramatismo le da al libro. Por un lado, Bibiana “no podría haber comprado una piruleta”. Calculé que en unos meses se podía obtener la moto.

Por contra, también escuchamos que el padre juega todo el dinero de la pequeña en las cartas y lo pierde. Ciertamente, su intención era hacer dinero para comprar la moto.

Aunque el libro al final semeja empezar a realizar algo demasiado próximamente, ella comienza a disfrutar de la amargura e incluso charla palabras de odio contra la señorita Tachi, anteriormente su admirada maestra, para culparla por el encarcelamiento de su padre: “¡Ojalá la hubiera dejado morir!” Pero en la última parte, por fortuna, todo está arreglado y Bibi no pierde su alegría infantil.

Señorita Tachi.

La señorita Tachi asimismo juega un papel atrayente en el libro. Al parecer, es una figura algo fría, recia e inflexible. Pero en el final del libro, se comprende que el padecimiento provocado por el caso de Bibiana, como ella asimismo el inconveniente del alcoholismo de su padre, que se ahoga un día de embriaguez.

Cuando el lector conoce esta información, se regresa más transigente con ella. También consigue el comienzo de la pasión entre ella y el padre de Bibiana, sin saber cuál es el resultado de esta relación.

En la novela, Miss Tachi es un personaje de claroscuro que no expresa abiertamente sus sentimientos, tal vez debido a su trauma infantil, y que lucha entre el sentido del deber y los dictados de su corazón.

“En lo que se refiere a la señorita Tachi, ha estado tan triste desde el día en que Bibiana quiso su muerte que no ha compensado el cumplimiento de su deber”.

Otros personajes

Entre algunos de los individuos donde pasa menos tiempo, o donde hay menos hondura, también hay algún avance o elemento perspicaz que cambian la situación o el rol en la obra. La vigorosa industria, por poner un ejemplo, probó ser una aceptable amiga de Rogelio.

El poderoso industrial

Un hombre lleno de ira que no se preocupa mucho por sus hijos, salvo materialmente. A propósito, el libro hace hincapié en esta figura, inconvenientes sociales menores, como la mala educación de los pequeños.

El rico industrial trata de vengarse de Roger por un convenio previo y aprovecha la oportunidad para hundirlo. “¡Te advierto, Rogelio, absolutamente nadie se broma de mí!” Dice que incita cuando llega el instante de condenar a Roger.

Quincho

Quincho es hijo del gran industrial. Es un niño perezoso que estudia descuidadamente con él. Él está en la misma clase que Bibi, a quien admira y se enamora, por lo que trata de estar con ella todo el tiempo. Quincho es un niño simple, como atestigua su poema de amor, de buen corazón, que semeja tener poca confianza en su padre. No se transporta tan bien con su hermana y sueña con convertirse en un jugador de fútbol.

El temor de las damas

Esta señora es la vecina de Bibi que trabaja en otras viviendas. No sabemos casi nada de ella, salvo que padece mucho por los inconvenientes de Rogelio. La señora Angustias todavía siente pena por Bibiana y suspira todo el día.

Elena Manzaneda

Elena es la hermana de Quincho. Supuestamente, lo tiene todo en la vida, pero no es feliz. Él hace buenas notas y le agrada su padre. Ella asimismo tiene un óptimo corazón y siempre y en todo momento proporciona demostraciones de afecto por Bibi, pero ella está bastante distraída en la vida y piensa en los pequeños y la apariencia.

Su posición popular los hace un tanto altiva. Su abuso repentino de mal humor puede revelar una cierta falta de satisfacción y aprecio en casa o demasiado para meditar en sí.

M. Cura (Don Tomás)

El sacerdote es una figura esencial en la restauración de Rogelio. Trata de asistirlo, primero trata de reconstruirlo en el hombre: animándolo a ser útil su trabajo en un huerto, deteniendo la bebida, etc. En los pésimos momentos, Rogelio siempre acude a él, algo esencial. Tratando de ayudar a la familia de Bibi, charla con Tachi, los progenitores de Quincho, y prosigue a Rogelio en su juicio por alcoholismo.

https://www.youtube.com/watch?v=hxErUg53QRo

¿Quién es José Luis Olaizola?

José Luis Olaizola no está designado a estar solo sin su esposa Marisa, de 68 años. Por ende, no es de extrañar que el creador cuente de qué forma cambió su vida el día que la conoció. “Yo era un estudiante fatal hasta que mi esposa cruzó en mi camino. Soy el menor de nueve hermanos y mi madre murió cuando yo tenía solo dos años.

Me gustó el deporte y jugué en la liga española de rugby, fui campeón de España de 800 metros, pero en el estudio fue un desastre hasta que conocí a Marisa en el momento en que tenía 22 años. Le expliqué y le pregunté, pero me dijo: “Si quieres que salgamos, tienes que aprender”. Y luego me encendí por ellos, y eso cambió mi vida. “

Para querer a Marisa, hizo su facultad de derecho, pero como explica, tenía “una afición exagerada por la lectura: leí todo lo que cayó en mis manos. Es por eso que siempre y en todo momento tuve una sencillez natural para escribir, pero aparentemente no pensé en profesionalizarme. “

Por amor, se casó y creó un bufete de abogados: “Tuve una cierta vida, lo pasé bien”. Aunque estuvo al cargo de enormes compañías como MoviRecords o el parque de diversiones, Olaizola fue inflexible en una cosa: “A las 6 p.m., fui a mi casa, porque la familia es la familia, y miré mal a los que se han quedado y trabajaron”.

Con su amor por Marisa estaba su pasión por la literatura, pero fue solo después de ganar el Premio Atenea de Sevilla con su novela Planicio (Planeta, 1976) cuando comenzó a plantearse cambiar completamente de rumbo. “En el momento en que gané este premio, me di cuenta de que mis libros eran admitidos, y el editor de Planeta los publicó para mí”.

Sin embargo, participar en la literatura era un juego arriesgado pues Olaizola tenía nueve hijos. Pero de nuevo, Marisa cambió su currículo: “Me apoyó para cambiar mi estatus de élite a autora. La literatura es tan esencial para mí como la familia, pero no mucho más. “Recuerda con humor cómo en ciertos de tus artículos charlas de “imbécil” cambio de letrado a escritor.

Familia, fe y lucha.

“Mi mujer es la primera en leer mis libros. Él me soluciona, y yo los acepto. Ella es mi asesora literaria y mi mayor apoyo”, sintetiza precisamente Olaizola. Y aunque no se atreve a ofrecer una receta para el éxito en el matrimonio, anima a no discutir cosas insignificantes y a recordar: “La sensación de casarse en matrimonio”. “Si tienes fe y te has casado toda la vida, si hay un shock, entonces tratas de recuperarte de él”, enfatiza.

Se supone que esta autora nos asegura que la inspiración y la pasión por la literatura es dependiente de la mujer y su familia. “Trabajo con el jornal TELVA todos y cada uno de los meses, donde me piden que hable de mi familia. Siempre hay una anécdota: digo que tengo una familia muy abundante y muy particular, unos niños que están parados; Uno de mis nietos es un trapecista de circo o mi hija Lourdes nos recogió de la estación de ferrocarril con una cazuela.

Pero no todo fue fácil en su historia. De hecho, enseña que cuando tienes una familia abundante, las alegrías y tristezas también son mucho más varias de lo común. “Mi hija Lourdes sufrió de leucemia a la edad de cinco años.

Cuando se percataron, en lugar de hundirme, me percaté de la relevancia de mi fe por el hecho de que me sentía muy apoyada por la Virgen María y Jesús. en el En el final, se ha desgastado, se ha casado y es madre de dos hijos. Pero mi fe fue lo más importante en mi vida; Sin ellos, no sé qué me pasó”, dijo.

Y como todo en la vida trae dificultades, asimismo recuerda de qué forma una de sus hijas, de solamente un año de edad, deja de existir por deshidratación. Fue con gran dolor que él y su mujer lograron hablar con el Beato Álvaro del Portillo, heredero de San Josemaría Escrivá, el principal creador del Opus Dei, al que forman parte.

“Mi esposa le explicó a don Álvaro el mal que tuvo en el momento en que murió nuestra hija. Él nos hizo ver que ahora tenemos el mejor “retiro” en el cielo. Esta reflexión nos ha dado una paz y una calma poco comúnes.

Y concluye: “En las familias numerosas, el mal es inseparable; Siempre hay inconvenientes La familia es una gran alegría, pero hay que luchar mucho. “Y su mayor apoyo, la base de su vida, su fe, fue, ha dicho, su mayor error profesional”.

“Dios jamás ha faltado en la historia en mis libros, era natural para mí decir cosas como “Si Dios desea” y demás, y eso es de lo que estoy mucho más orgulloso: llegué a mi edad sin tener que negar mis principios… la única vez que estaba en HOLA! Besó a mi esposa en el momento en que gané el Premio Planeta, explica.

El salto desde la Plaza Mayor de Bangkok

Para él, la familia fue su primordial fuente de inspiración, con lo que mencionó que la iniciativa de Cucho (SM Verlag, 2005), uno de sus mayores éxitos editoriales, nació para conectar a sus hijas. “Fuimos a la Plaza Mayor de La capital española, y vi a un niño de doce personas vendiendo baratijas. Mis hijas estaban fascinadas y fue entonces en el momento en que la historia llegó a mí.

Con Cucho ganó el Premio Barco de Vapor, pero nunca imaginó hasta dónde podría llegar el joven vendedor. “Hay 14 Rasami escribió a Krisanamis, un instructor de español en la Universidad de Bangkok, de quien no sabía nada, para solicitarle los derechos de autor para traducir Cucho al tailandés.

Me explicó que no podía pagarme pues hacía actividades dadivosas con un sacerdote jesuita, a quien daba acceso a la educación de las niñas como víctimas de la prostitución infantil. Para ser sincero, les di mis derechos mucho más indolentemente que por generosidad. Próximamente logré el libro traducido al tailandés con una foto de la escuela que habían construido con derechos de autor.

La profesora de español Rasami invitó a Olaizola a Tailandia para dar una charla porque, como budista, creía que sus libros son “valores universales”. “Aunque dije que no, no dejé de caminar”, recuerda. Allí conocí al padre Alfonso de Juan, un misionero jesuita que había trabajado en el Teatro de prostitución infantil durante 40 años.

En el momento en que lo conocí, mucho más de 50.000 niñas se prostituyeron en Bangkok a lo largo de 15 años. Y me trajo de vuelta a España, muy impresionado, si bien pensé que ahora había hecho bastante por abandonar los derechos de mi libro. Pero ese fue verdaderamente el comienzo de una aventura, recuerda el creador.

Invité a Rasami a una charla en Bilbao, recaudamos y recaudamos 3.000 euros, con los que criamos a muchas niñas. Asimismo escribí un producto sobre el drama de que estos pequeños fueron vendidos por sus familias a la industria del sexo. Al final del producto, simplemente dije: “Si quieren trabajar juntos…

Y fue un gran éxito, y por eso no tuve más antídoto que fundar Somos Uno, una organización completamente conocida y sin costo alguno: yo soy el presidente; mi mujer, la Vicepresidenta; Y nuestros hijos, los consejeros. Desde entonces, hemos enviado más de 2 millones de euros, afirma con orgullo.

Hoy día, más de 2000 niñas están matriculadas gracias a Somos UNO, y más de 200 ya están estudiando en la Facultad de Bangkok, en entornos seguros para resguardarlas de la trata de personas con objetivos de explotación sexual.

En el último viaje que hice a Tailandia, visitamos a entre las chicas que acababa de terminar la escuela secundaria y tenía una situación realmente bien difícil. Le pregunté qué deseaba ser en el momento en que era pequeño, y le dije al maestro que “diera a el resto lo que le brindaron”. Bajo la dirección de don Alfonso de Juan, Olaizola escribió el libro La niña en el campo de arroz (Planet, 2011), que cuenta la crónica de una de las chicas.

Y si bien tiene casi 90 años, todavía queda poco por hacer, dice Olaizola, que todavía desea varias espinas: me agradaría ver la “Feria del Tercer Año”ds”, una composición musical que grabé con un amigo.

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  • Oliver Twist
  • India blanca

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