Abel Sánchez: Análisis, personajes, resumen y más

La novela Abel Sánchez es una obra extraordinaria redactada por Miguel de Unamuno, esta historia hace representaciones rigurosas sobre la realidad donde se cuenta y puede ser un enorme material para los que leen bien entendidos, ¡únete a nosotros para saber más sobre ella aquí! (ver artículo: La Máscara de la Muerte Roja)

contenido

  • 1 Análisis de Abel Sanchez
    • 1.1 Personalidades
  • 2 la película
  • 3 tabla de contenido
    • 3.1 Resumen por capítulo
  • 4 Frases

La novela Abel Sánchez es una obra fantástica redactada por Miguel de Unamuno, esta historia hace representaciones estrictas sobre la realidad donde se cuenta y puede ser un gran material para los que leen bien entendidos, ¡únete a nosotros para conocer más sobre ella aquí! (ver artículo: La Máscara de la Muerte Roja)

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  • 1 Análisis de Abel Sanchez
    • 1.1 Personalidades
  • 2 la película
  • 3 tabla de contenido
    • 3.1 Resumen por capítulo
  • 4 Frases

Análisis de Abel Sanchez

Si uno rodea la obra de Unamuno, ha de ser una obra que represente diferentes puntos de la vida de una persona destinada a vivir de la envidia. Abel es un personaje feliz al que siempre y en todo momento le pasan cosas de gran ventaja, naturalmente que tiene un amigo llamado Joaquín que siempre le envidia por todo lo que le pasa.

Teniendo en cuenta que Joaquín siempre y en todo momento está tratando de conseguir las cosas que tiene su amigo Abel, nunca puede hacerlo por preguntas separadas de su voluntad. Conque hay un colosal enfrentamiento entre él y Abel, que llega al límite de su amistad, Joaquín destaca mucho que no tiene una vida como la de Abel, porque siempre le parece lo contrario.

Lo que el autor significa en esta obra es que el destino está escrito en todos nosotros, e inclusive si queremos cambiar eso, todo siempre va a salir como el destino desea, y si fracasamos con frecuencia, solo tenemos que acostumbrarnos y verlo desde diferentes ángulos. , lo que no le pasa a joaquín, que está lleno de envidia y lo amonesta todos los días.

Además, Abel consigue convencer a una mujer llamada Helena, de quien se conquista, y a partir de ese momento Joaquín comienza a sentir una especie de relación amor-odio pues sintió algo por Helene, pero la posibilidad de conquistarla fue la de Abel, lo que le hace odiar aún mucho más. El creador quiere decir que el destino siempre nos llama la atención con algo nuevo.

A lo largo de la historia y el odio que recibió Joaquín Abel, disponemos diferentes percepciones sobre el descubrimiento de la auténtica personalidad de Abel, que finalmente es entendida por Joaquín y logra percatarnos de que Abel es en realidad una persona egoísta, un sentido antiquísimo que señala que nunca conocemos realmente a la gente.

Personalidades

En esta enorme obra podemos apreciar distintas figuras que se forman como figuras primordiales y segundas, aquí os dejamos todas y cada una de las figuras de ellas:

  • Joaquín Monegro: Se considera uno de los individuos primordiales y parece un joven que siempre tuvo envidia de los logros de su compañero Abel a una edad temprana, este personaje fue creado por el autor como una demostración humana de envidia y lo que una persona afectada puede lograr.
  • Abel Sánchez: Se forma como un personaje que siempre le sonríe y que puede tener éxito en diferentes ocasiones de su vida, desde la primera infancia, ya era amigo de Joaquín, pese a la verdad que le había dado, pero conocemos a Abel durante la historia más como un individuo egoísta. algo que casi descubres en el momento en que acabas el trabajo.
  • Hélène: Es una mujer que se conquista de Abel, pero siempre fué el amor de Joaquín, que fue una mujer que vivió de fachada y fue muy materialista, que siempre despreciaba a Joaquín para no tener bastante para conquistarla; Al mismo tiempo, se casa con Abel y por tal razón Abel incrementa la rivalidad con Joaquín, pero Helena ya no es importante durante la obra.
  • Antonia: Ella es la esposa de Joaquín, es una mujer muy amable y cariñosa que siempre recomienda a Joaquín que sea pasivo y que reciba la paz de Dios en ella. Ellos está loco por Joaquín, tanto es de este modo. Conque todos los días le contribuye a dejar de envidiar a Abel y ser feliz por vez primera en su historia.

  • Abellon: En el momento en que el hijo de Abel aparece con Helena, se transforma en médico en su sendero profesional y piensa que Abel nunca le ha enseñado el arte de la pintura, con lo que absolutamente nadie es mejor que él. Comparte sus puntos de vista con Joaquín sobre su padre, y ambos están de acuerdo en que es muy egocéntrico, pero transcurrido un tiempo revela que este es la situacion.
  • Joaquina: Ella es la hija de Joaquín y Antonia en relación nació la niña, Joaquín sintió mucha alegría y felicidad, tanto que me olvido de su novio Abel a lo largo de bastante tiempo. Joaqina quiere mucho a su padre y todavía lo está buscando para el consejero y no le agrada que su padre padezca gracias a Abel.

la película

No podía faltar una adaptación digital de este increíble libro, ya que en 1946 se hizo cargo al director Carlos Serrano d’Osma la producción de la película con un guión de Pedro Lazaga, con lo que la película era adecuada para un género que iba del drama al romance. (ver artículo: El Principito)

Al comienzo de la película, se puede observar a Joaquín Monegro aterradoramente, ya que toda su vida no ha podido eludir envidiar a Abel Sánchez por todas y cada una de las cosas buenas que se le dieron. – Libro.

La distribución de actores usada para esta película recibió diversos premios por un bello trabajo actoral que complementa la película y la da vida. Jesús García Leoz asimismo debió recibir premios por el marco musical que aportó a la película el “Cercle des écrivains de cinéma”.

tabla de contenido

La historia empieza con un par de amigos que, como eran el uso de la razón, eran amigos, o al menos creían. El protagonista de la novela no es otra cosa y nada menos que Joaquín Monegro, que envidiaba los logros de su amigo Abel desde temprana edad, durante el libro se pueden ver diversos acontecimientos de la historia que uno esperaba de lejos.

Abel Sánchez fue a la escuela bajo la figura de un joven que no encajaba bastante en la media de puntuaciones, pero que aún de esta forma tenía un enorme carisma que a varios de sus compañeros les gustaba y por consiguiente lograba socializar y tener tantos amigos que era considerado el más habitual de la escuela, aparte de individuo cercano demasiado.

Joaquín Monegro era un individuo en contraste a Abel, realmente serio y decisivo en su calificación, fue homenajeado en su escuela, pero no tenía amigos como Abel, vio que su mejor amigo, si era popular en la institución y no, trato de realizar lo mejor que puedo para ser como él.

Pero Joaquín, si bien era un gran amigo de Abel, siempre se sintió entre él, ya que jamás ha podido saber lo que pretendía tratar de llegar a Abel, sintió una gran envidia por él. Todos acabaron la facultad con distintas carreras, Joaquín fue médico y Abel demostró ser un enorme pintor.

Se puede destacar que la amistad de los 2 siempre y en todo momento estuvo presente, pero Joaquín siempre y en todo momento estuvo con la envidia de su amigo, y más aún del hecho de que Abel comenzó a hacerse famoso por las valiosas pinturas que creó para ser reconocido por muchas personas, que hicieron que Joaquín valiese la pena.

Con todo esto, también tenemos que Joaquín estaba enamorado de una mujer que tenía el nombre de Helena, que se describía a sí misma como una mujer muy vanidosa, en quien sentía una enorme preferencia por lo material, no le prestaba atención a Joaquín pues no tenía el éxito de Abel, tenía una relación amorosa con ella y luego un matrimonio.

Pero antes de esta boda, Abel quería contribuir a Joaquín a interesarse por su novio, y trató de mencionarle que su amigo estaba interesadísimo en ella y que él le dio como una de las mejores personas, pero con eso solo pude enamorar a Helena y Abel y por último me casé, realizando la Vida aún más miserable para Joaquín.

En principio, Abel no deseaba que Joaquín experimentara el entusiasmo que tenía por Helena y eligieron ocultar la relación durante mucho tiempo, pero tarde o temprano todo sigue siendo popular, y esto es lo que pasó, lo que Joaquín lamenta que no sea capaz de tener tanto éxito como su amigo.

Antes de esto Joaquín, se centró solo en la iniciativa de que la acción que podía tomar si se enteraba de esto, que decidiría vengarse de ella de una manera que él tomaría para sehr ciertamente sostenido. Ese sería un gran discurso para su amigo en la presentación de sus proyectos. Y lo hizo, mientras daba un enorme discurso a su amigo, que le felicitaba por todos sus logros mientras le aplaudía, allí Abel se sentía mucho alago por este motivo, al tiempo que Hélène tiene envidia por dentro.

Resumen por capítulo

Podemos resumir esta novela en cada capítulo para entender mejor cuál es el desarrollo de la trama y de qué forma representa un cambio extremista en la perspectiva donde se puede observar a Abel. (ver artículo: El Laberinto de la Soledad)

en Primer capítulo Se puede observar a Joaquín Monegro como el más destacable amigo de Abel Sánchez, desde el comienzo se pudo probar la envidia que Joaquín tenía por su amigo, que tuvo suerte en todo, y si bien no tuvo buenas notas en la escuela, era habitual y muy querido por todos, lo cual es diferente al que era muy inteligente. No tenía amigos.

Joaquín se sintió completamente ensombrecido por ello, llegó la universidad y ambos han tomado carreras diferentes, Abel fue por la carrera del pintor y Joaquín decidió estudiar medicina, naturalmente, es que aun ellos siguieron siendo amigos.

Por supuesto, la envidia que Joaquín tenía en Abel siempre estuvo presente, si bien lo consideraba un hermano, se hundió en la tristeza y la irritación cuando vio a Abel realizar sus sueños con grandes honores y reconocimiento de la sociedad misma.

Joaquín al final se convirtió en instructor de medicina, pero no había logrado tener todos los reconocimientos que Abel tenía. En exactamente el mismo capítulo, aparece Helena, una mujer codiciosa que no está interesada en Joaquín pues no tiene la misma reputación que Abel, entonces Joaquín se entera de que Helene y Abel salen, lo que lamenta y se pregunta por qué razón no puede ser el mismo.

Evidentemente, el secreto no podía ocultarse por mucho tiempo y luego joaquín se enteró de ello y no sintió nada más que una broma de su mejor amigo, no podía soportar que su mejor amigo estuviera con la mujer de sus sueños, sabiendo que era una persona materialista.

en Capítulo Segundo Se puede ver en el momento en que Abel escoge ofrecer el paso necesario para formalizar su relación con Helena y la esposa, por supuesto es que como hermanos que se ocupan de cuenta propia, Abel invitó a Joaquín a su boda, la cual fue calorosamente aceptada, pero se sintió muy incómoda con esto, por el hecho de que solo podía sentir envidia con su amigo.

Abel comenzó a acrecentar más su éxito, llegó a hacerse popular, y fue entonces cuando su mejor amigo sencillamente la envidia que no podía esconder. Después de la boda, Joaquín decidió vengarse de Abel por el hecho de que seguía ofuscado con Helena, deseaba quitarle toda el reconocimiento que Abel en algún momento tuvo en su historia, y deseaba probar que Hélène se casó con él solo por todo lo que tenía.

en Capítulo tercero Joaquín puede hallar a una mujer con la que se casó, se llamaba Antonina y era una mujer absolutamente en oposición a Helena, exactamente la misma Antonina era una mujer dulce y simpática que siempre y en todo momento deseó lo destacado para su marido, aun llegó a asistirlo con consejos para que dejera de envidiar a su mejor amiga.

Ella era leal a Joaquín, pero la envidia proseguía, incluso cuando se enteró de que Helen estaba esperando un hijo de Abel, con lo que Joaquín asimismo decidió tener hijos.

Lo que hay que destacar es que Joaquín habría cometido múltiples fallos médicos en el momento de la operación y habría perdido múltiples vidas como resultado, solo porque no se concentró, mientras que pensaba en Helene, al final se podía ver que lo que sentía por Helena era odio.

Poco después, nació el primer hijo de Abel, que se interesó por la pintura, y entonces el niño comenzó a tener diálogos con Joaquín, y hablaron de varias leyendas, identificando a Joaquín con todo lo que escuchaba. El pequeño se encontraba interesado en estudiar las proyectos de Caín de Lord Byron y ver que la lectura era algo completa.

Después, en el Capítulo Cuarto, Joaquín proporciona un enorme elogio a su amigo Abel, quien había anunciado una obra que fue un éxito en la compañía, que fue en el momento en que Joaquín, después de decirlo todo, fue elogiado por todas la gente allí presentes, y comenzó a ser reconocido como un óptimo médico.

Pero Helena sabía que todos estos himnos de alabanza eran hipócritas, pues todo cuanto Joaquín sentía era envidioso, después de lo cual Joaquín empezó a proceder a la iglesia para reunirse con el padre. A lo largo de los años, el hijo de Abel medró y se encontraba interesado en estudiar medicina, como su padre ahora. Como tal, deseaba enseñarle la rama de la pintura para que no fuese mejor que ella.

Además, Joaquín empezó a envidioso y entró en el alcoholismo por un tiempo, constantemente para un casino local. Abelín, después de finalizar sus estudios de medicina, empezó a ser el asistente de Joaquín, quien comenzó a querer mucho al joven.

https://www.youtube.com/watch?v=Gjd3i_EWMOo

Pero exactamente por tal razón, no ha podido superar el hecho de odiar a Abel, con lo que logró un plan con el que se vengaría, simplemente confiando en el hecho de que el hijo de Abel y Helena se sentía más amoroso con él que con su propio padre, un plan que resultó ser especial, ya que el joven tenía mucha fe en Joaquín.

Para el Capítulo Quinto Resultó que Abel admiraba mucho las obras de Joaquín, aun para envidiarlo, para ser un individuo egoísta que sólo pensaba en su confort. La hija de Joaquín, Joaquina, siempre y en todo momento deseó sumergirse en el convento de monjas solo porque deseaba ayudar a su padre a envidiarse.

Joaquina pudo conseguir que su padre escuchara las sugerencias de las monjas, y poco después se casó con Abelín, cuando se casaron, los dos tuvieron un hijo, y Joaquín finalmente pudo tener un respiro de felicidad y poder dejar atrás ese impulso que pesaba sobre él a lo largo de tantos años.

Se puede destacar que su felicidad duró poco tiempo, que su nieto prefirió a su abuelo Abel, luego cayó en la envidia que siempre lo persiguió, con lo que de nuevo inútil, Joaquín escoge confesar todos y cada uno de los sentimientos de envidia contra Abel, pero no pudo, entonces cayó en una depresión que acabó con su vida, la historia termina en el momento en que Joaquín al final muere, sin que Abel confesase la envidia de que estuvo sujeto a toda su vida.

Oraciones

Hay varias frases en el contexto de la novela que básicamente fueron reconocidas e incluso dan a los lectores un método reflexivo, algunas de las cuales son:

  • “En sus andares, en sus juegos, en sus otras amistades mutuas, parecía dominar y comenzar todo Joaquín, el mucho más voluntario; Pero fue Abel quien, como si cedió, siempre hizo lo suyo. Y se encontraba más preocupado por desobedecer que por enviar. Casi nunca se rieron. “Para mí, cuanto quieras”, le ha dicho Abel a Joaquín, y en ocasiones se encontraba molesto por el hecho de que estaba usando este “Cuanto quieras…” esquivó la disputa”.
  • “¿Por qué razón quiere vivir? – ha dicho de ciertos. Aun le haría un favor si lo dejase morir”. Sus habilidades como sicólogo estaban molestas por su pasión por la mente, y sospechaba de los cordones morales mucho más ocultos.
    para llevar a cabo un poste En el instante, sobre la base de las convenciones de las que los maridos preveían fácilmente la desaparición de sus esposas si no deseaban, y qué mujeres querían liberarse de sus maridos, quizás otros que ya habían sido escogidos de antemano.
  • “Antonia sentía que había una pared invisible entre ella y su Joaquín, una pared de hielo cristalina y transparente. Este hombre no podía ser de su mujer, porque no era de sí, dueño de sí, sino más bien al tiempo alienado y poseído. En los transportes más íntimos de la obra matrimonial, había una sombra invisible y aciaga entre ellos. Los besos de su esposo parecían besos robados, si no besos enojados”.
  • “No lo sé, pero odio al reaccionario y a la Gazmoñeria. Todo lo mencionado no me da la sensación de que haya nacido, sino más bien la envidia, y me aburre en ti que creo que eres muy con la capacidad de distinguirte del vulgum, de los mediocres, me asombra que te pongas este uniforme.
    -¡Mira, mira, Abel, explícale!

https://www.youtube.com/watch?v=X-qahDmhYUw

  • – Eso está clarísimo. Los espíritus vulgares, ramplon, indistinguibles, y como no pueden aguantar que otros difieran, les quieren el traje del dogma, que es un traje de munición, para que no se diferencien. El origen de toda ortodoxia, igual en la religión que en el arte, es la envidia, no puede haber duda. Si todos nos vestimos como deseamos, encontraremos un atajo que llama la atención y resalta su distinción natural, y si es un hombre, hace que las mujeres admiren. Y se enamoran de él,al paso que otro, por naturaleza y vulgar, se caricaturiza a sí mismo tratando de vestirse a su forma, y por lo tanto los vulgares, los ramos que son envidiosos, han diseñado una especie de uniforme, una manera de vestirse como muñecas, que puede estar en la moda, por el hecho de que la moda es otra ortodoxia.”
  • — Puedes vivir unos años más si deseas.
    -¿Qué debo realizar? ¿Venir aquí, viejo? ¿A la edad correcta? No no no. ¡Edad, no! La vejez egoísta es solo una niñez en la que hay una conciencia de la muerte. El anciano es un niño que sabe que debe morir.
  • – Un político honrado, el guardia Frédéric. No, no.
    – ¿Y por qué razón? preguntaron con poca antelación.
    -¿Por qué razón? Por el hecho de que él mismo lo ha dicho. Por el hecho de que en un alegato tuvo el impulso de llamarse a sí mismo honorable. No es un honor para él declararse a sí mismo. El Evangelio afirma que Cristo nuestro Señor…
    – ¡No engañes a Cristo, te imploro! Joaquín interrumpió.
    -¿Qué? ¿Te lastima Cristo también, hijo mío?
    Hubo un silencio corto, obscuro y frío.
    Le ha dicho a Cristo nuestro Señor, enfatizó a Frédéric que él no era llamado bueno, que sólo Dios era bueno. ¡Y hay cerdos cristianos que se animan a sentirse honrados!

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